Las orígenes de Lucca, por cuanto oscuras, son ciertamente muy antiguas, resalen a la época preromana.
La origen romana está testimoniada por los restos del primer recinto de la muralla que se desarrolla según un cuadrilátero. La sugestión de sus murallas ha crecido gracias a la grande vuelta de las paredes bastionadas, que se ha transformado en un expléndido paseo de recorrer también en bicicleta (alquiler de bicicletas en el sitio).
Se debe recordar el Anfiteatro, el Palacio Guinigi y la Villa Guinici (sede del Museo Nacional), el Palacio del Potestad, la Catedral de San Martín y el Palacio de la Señoria.
Desde Lucca se puede llegar facilmente al mar, distante pocos kilómetros.
Para saborear en Lucca: Le famose zuppe di farro con i cerali della Garfagnana.