Volterra

Enrocada sobre una de las colinas más altas toscanas, a caballo entre el torrente Cecina y el Era, Volterra es una ciudad señorial, poliédrica y misteriosa (y quizás propio por eso es tan encantadora).

Sus origenes estruscas están provadas por sus cercos murarios que rodean completamente la cresta de la colina por más de siete km. y que encerraban el mayor casco urbano de la antigüedad, que aunque tragado por la lenta pero inexorable erosión del terreno, en la zona de las "Balze" ha restituido un número incalculable de restos de ese lejanísimo pasado.

Volterra es una ciudad toda por descubrir, con sus palacios, iglesias y los bellísimos museos; además es famosa por la elaboración del alabastro.


Curiosidas: “La sombra de la tarde” está custodida al museo Guicciardini entre numerosos restos archeológicos; esta estatuilla etrusca, alta poco más de 50 cm, parece que extienda su sombra benéfica sobre todo el territorio de Volterra, además que sobre la ciudad llega todavía más lejos si se piensa que a Florencia, propio de fronte al baptisterio, la “Sombra de la tarde” se ha transformado en joya.

Collares y pendientes reproducen en varias líneas este mágico talismán etrusco.